miércoles, 5 de julio de 2017

Proyecto campamento 2017

PROYECTO CAMPAMENTO

¿como conservarlas?

FACTORES :
LUZ
Como todas las plantas, la luz es uno de los factores fundamentales para su buen desarrollo. La mayoría de orquídeas necesitan mucha luz pero poco o nada de sol directo.
Debe buscar una ubicación cerca de ventanas con buena orientación. Si el sol entra en alguna hora del día procure filtrar la luz a través de visillos que la atenúen.
Unas buenas condiciones de luz son imprescindibles para estimular la floración y el crecimiento de la planta.
Si no se dispone de la suficiente luz natural, una opción consiste en instalar luces artificiales especiales para plantas. Las hay de diferentes tipos (de mercurio, de sodio de alta y baja presión, etc.).
La luz insuficiente provoca la falta de floración, poco crecimiento, tallos frágiles que pueden caerse, hojas de color verde muy oscuro o, según otras condiciones, hojas que amarillean hasta caerse. 
AGUA
El agua es quizás, junto con la luz, el elemento más importante en el desarrollo de las orquídeas. Es mediante este elemento como la planta se hidrata y nutre a partir de las substancias orgánicas disueltas en ella.
Las orquídeas no pueden regarse con la primera agua que tengamos a nuestro alcance. Normalmente el agua corriente que sale del grifo de casa presenta una alta dureza, cloro, elevado ph y otros componentes que la hacen altamente perjudicial. Recordemos que en su hábitat natural las aguas suelen ser muy blandas y exentas de aditivos.

Consejos para el riego:

Los riegos deberán tener una frecuencia ajustada a las condiciones de temperatura. Mayor frecuencia en verano y menor en invierno coincidiendo con los periodos de reposo después de la floración.
Los riegos deben simultanearse con las vaporizaciones que más adelante trataremos.
Es importante dejar que el substrato se seque parcialmente (sin llegar a que esté totalmente seco) entre riegos. Si vigilamos las raíces (en las que tienen envase transparente) sabremos que hay falta de riego si las raíces se han vuelto de color blanquecino. Si están verdes, probablemente no necesitan más agua.
Una de las mejores formas de regar nuestras orquídeas, es sumergiéndolas en un recipiente lleno de agua pero sin llegar a que el agua entre por la parte superior del recipiente o maceta. Esto está especialmente indicado para la mayoría de ellas. Normalmente, según, tamaño y condiciones de la planta, bastarán unos 10 minutos para que la planta absorba el agua que necesite.

Riego por inmersión
En el agua de riego podemos disolver además los diferentes nutrientes en forma de abono, según las indicaciones de cada fabricante. El único inconveniente que existe es que si vamos sumergiendo diferentes plantas, si hay alguna de ellas con enfermedades, puede facilmente contagiar a otro a través del agua. Por tanto utilizar este sistema con plantas que tengamos la certeza de que no presentan enfermedades.

TEMPERATURA

La mayoría son originarias de las zonas tropicales y, por tanto, necesitan unas temperaturas cálidas o templadas. Difícilmente, estas plantas soportarán heladas o temperaturas por debajo de 4 o 5ºC.

Probablemente, dependiendo de la zona geográfica en la que las tengamos, deberemos optar por ubicaciones principalmente de interior para garantizar el rango adecuado de temperatura.
Hay que tener en cuenta que a mayor temperatura deberemos aumentar el nivel de humedad para compensar la deshidratación.




HUMEDAD

La humedad es uno de los factores ambientales más importantes en el cuidado de las orquídeas y, a su vez, uno de los que más dificultades nos puede presentar en casa. 
La mayoría de ellas necesitan una humedad ambiental por encima del 40%, según se observa en la siguiente tabla.


SUSTRATO


Existen diferentes tipos de substratos para las orquídeas dependiendo si se trata de orquídeas epifitas o terrestres. No obstante, todos ellos, comparten un rasgo común: su drenaje debe ser muy bueno. Las orquídeas no soportan el encharcamiento del agua de riego tal como ya hemos expuesto.

Estos substratos se componen de una base de corteza de pino o abeto al que se le añaden diferentes materiales. Entre ellos, destacamos el esfagno (tipo de musgo), fibra de coco, fibra de osmunda (hecha de las raíces de la planta). Para mejorar el drenaje o evitar la compactación del substrato, se utiliza la piedra pómez, la arcilla expandida, o la perlita. 

  bibliografia:http://www.orquideasweb.com/cuidados-en-casa/index.php

¿Como somos?

Características de las orquídeas:
Los tallos son rizomas o cormos en las especies terrestres. En las especies epífitas, en cambio, las hojas se hallan engrosadas en la base formando pseudobulbos que sirven para almacenar agua y nutrientes y que, por lo general, están recubiertos por las vainas foliares membranosas que se secan con la edad.
Las orquídeas terrestres a veces presentan raíces tuberosas. En las orquídeas epífitas, en cambio, las raíces son aéreas y están muy desarrolladas, cuelgan de los árboles y son verdes y gruesas. Las raíces de las epífitas tienen una doble función, son las estructuras que se encargan de captar los nutrientes que la planta necesita y funcionan, además, como elementos de fijación. Las raíces en este tipo de orquídeas típicamente poseen una epidermis esponjosa, formado por muchas capas de células muertas a la madurez y con paredes celulares engrosadas, llamada velamen. El velamen constituye una vaina esponjosa y blanquecina que rodea por completo a la raíz. Si el tiempo está seco, sus células están llenas de aire; pero cuando llueve se llenan de agua
Del rizoma o de los tallos aéreos nacen las hojas, las cuales son simples y de margen entero, generalmente alternas, espiraladas, dísticas o verticiladas, muchas veces plicadas, basales o a lo largo del tallo, a veces reducidas a vainas o a escamas, usualmente con venación paralela y envainadoras en la base. Pueden presentar pecíolo o ser sésiles y no presentan estípulas. Las especies adaptadas a períodos de sequía tienen hojas carnosas que cumplen la función de reserva de agua en épocas de escasez.
Está formado por tres piezas externas llamadas sépalos, dos laterales y uno dorsal, y tres elementos internos llamados pétalos, uno de ellos modificado en un labio o labelo de mayor tamaño y color más intenso que los demás. Las diferentes piezas del perianto pueden estar separadas entre sí o fusionadas en la base.
Los sépalos, o tépalos externos, son usualmente petaloideos (similares a pétalos), imbricados. A veces los dos sépalos laterales se encuentran fusionados en un solo elemento llamado «sinsépalo». Los pétalos, o tépalos internos, están siempre separados, a veces presentan puntos, manchas y colores muy variados. El llamado «labelo» es el pétalo medio, es de tamaño mayor que los dos pétalos laterales y su forma es extremadamente variable.

Las orquídeas llevan sus flores de diversos modos. Aun dentro del mismo género, las diferentes especies pueden tener distintos modos de disponer las flores en inflorescencias, las cuales son indeterminadas y, a veces, reducidas a una única flor, terminal o axilar. La mayoría de las orquídeas tienen inflorescencias que llevan dos o más flores, las que usualmente nacen de un eje floral más o menos alargado que comprende un tallo denominado pedúnculo y una porción que lleva las flores, llamada raquis










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