Los tallos son rizomas o cormos en las especies terrestres.
En las especies epífitas, en cambio, las hojas se hallan engrosadas en la base
formando pseudobulbos que sirven para almacenar agua y nutrientes y que, por lo
general, están recubiertos por las vainas foliares membranosas que se secan con
la edad.
Las orquídeas terrestres a veces presentan raíces tuberosas.
En las orquídeas epífitas, en cambio, las raíces son aéreas y están muy
desarrolladas, cuelgan de los árboles y son verdes y gruesas. Las raíces de las
epífitas tienen una doble función, son las estructuras que se encargan de
captar los nutrientes que la planta necesita y funcionan, además, como
elementos de fijación. Las raíces en este tipo de orquídeas típicamente poseen
una epidermis esponjosa, formado por muchas capas de células muertas a la
madurez y con paredes celulares engrosadas, llamada velamen. El velamen
constituye una vaina esponjosa y blanquecina que rodea por completo a la raíz.
Si el tiempo está seco, sus células están llenas de aire; pero cuando llueve se
llenan de agua
Del rizoma o de los tallos aéreos nacen las hojas, las
cuales son simples y de margen entero, generalmente alternas, espiraladas, dísticas
o verticiladas, muchas veces plicadas, basales o a lo largo del tallo, a veces
reducidas a vainas o a escamas, usualmente con venación paralela y envainadoras
en la base. Pueden presentar pecíolo o ser sésiles y no presentan estípulas.
Las especies adaptadas a períodos de sequía tienen hojas carnosas que cumplen
la función de reserva de agua en épocas de escasez.
Está formado por tres piezas externas llamadas sépalos, dos
laterales y uno dorsal, y tres elementos internos llamados pétalos, uno de
ellos modificado en un labio o labelo de mayor tamaño y color más intenso que
los demás. Las diferentes piezas del perianto pueden estar separadas entre sí o
fusionadas en la base.
Los sépalos, o tépalos externos, son usualmente petaloideos
(similares a pétalos), imbricados. A veces los dos sépalos laterales se
encuentran fusionados en un solo elemento llamado «sinsépalo». Los pétalos, o
tépalos internos, están siempre separados, a veces presentan puntos, manchas y
colores muy variados. El llamado «labelo» es el pétalo medio, es de tamaño mayor
que los dos pétalos laterales y su forma es extremadamente variable.
Las orquídeas llevan sus flores de diversos modos. Aun
dentro del mismo género, las diferentes especies pueden tener distintos modos
de disponer las flores en inflorescencias, las cuales son indeterminadas y, a
veces, reducidas a una única flor, terminal o axilar. La mayoría de las
orquídeas tienen inflorescencias que llevan dos o más flores, las que
usualmente nacen de un eje floral más o menos alargado que comprende un tallo
denominado pedúnculo y una porción que lleva las flores, llamada raquis


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